LLevo unos días intentando hacer el artículo de como entró la música en nuestro mundo, aunque también reconozco que vengo de una familia muy musical, nosotros somos de los que no hacíamos nada sin música, mi abuela no tenía tocadiscos, pero es su casa todo el mundo tocaba algún instrumentos, sus hijos, sus primos, todos tocaban algo y sin parar, allí se oía siempre a alguien ensayar, por el otro lado, me tocó un abuelo valenciano que le gustaba mucho la música y patrocinó la banda de música de esta villa marinera preciosa que es Luarca

Con esos antecedentes, creo que el tocadiscos en mi casa entro mucho antes que las cunas, era una parte fundamental de nuestra vida, empezamos, y me imagino que todos igual, con un tocadiscos de los de entonces, compartido para toda la familia, era algo así:

Ahí se ponía la música de todos, recuerdo más la de mi madre, seguro que era porque ella estaba en casa y mi padre, no. No es que todo lo que ponía ella nos gustara, pero entonces importaba poco si te gustaba o no, no era muy de padres preguntar si te venía bien, o te gustaba. Mi madre ponía a Elvis Presley,  James Last, Ray Conif, orquestas de lujo, muy buenas, ya no hay de eso, tocaban versiones de canciones buenas, eso gustaba, y ya de cantantes, pocos, recuerdo que le gustaba Roberto Carlos, a mi no me disgustaba así tan romanticón él, siempre recuerda ella que, un día le dije que me gustaba ese cantante que a veces las trataba de usted y otras de tú, imagino que a las mujeres. jejeje sería de vos?? no sé jejeje.

Con el típico tocadiscos de toda la casa a veces nos llegaba nuestro turno, era el turno de los más pequeños, teníamos unos discos que en el centro del single, donde va el papel anunciando, pongo foto:

En los de cuentos, ya que teníamos cuentos, o canciones infantiles, como Manbrú se fue a la guerra, y cosas así, había unos que tenían dibujados en la parte del papel, por ejemplo, unos soldaditos, y en el medio donde iba el palito donde se metía el disco, se ponía un bola que giraba, hacía el efecto de las bolas de las discotecas, esa bola giraba y veías a los soldaditos moverse, como si desfilaran, o la cenicienta como si barriera, no sé si le habéis tenido, pero me resultó imposible encontrar ese accesorio para poder mostrarlo, era todo una atracción en casa, nos ponían el disco de turno y miramos todas para la bolita esa giratoria con unas caras que ni eurodisney ni naaa.

Cuando superamos la fase de cuentos, ya teníamos nuestra música, no era mucha, repetíamos los mismos discos sin parar, entonces ya pedíamos sin piedad nuestro aparato para nuestra habitación, o donde fuera, ahi ya te tocaba o el tocadiscos de pilas o el comediscos, que sólo comía singles, es decir que lo llevabas con tres singles, y lujo total.

Yo recuerdo que era más aficionada al tocadiscos de pilas, lo teníamos en la habitación y ni nos levantábamos a cambiar el disco, o a volverlo a poner, que era lo más normal, lo sabíamos poner con el pie, sí, desde la cama jajaja.. y jugábamos a acertar con el número de canción, o sea la dos de la cara B, y con el pie movíamos el brazo de la aguja y caía en la dos, que pena que eso no contara para nada en la vida jajaja

Los tocadiscos de pilas eran asi:

Yo tenía un disco que me había regalado un primo de Madrid, que tenía dos, eso es la verdad, feche! te habían dado dos por error, como no sé si le gusta aparecer aquí, de sus iniciales F.F.CH, le llamo feché,  el disco que me regaló feché era un LP (cuidado! no era single) de Barry White, no os puedo dar una cifra, ni aproximada, de la cantidad de veces que podía oír yo ese disco, diréis que exagero, os aseguro que como me gustara un disco, igual lo oia 30 veces seguidas, descansaba y volvía, a veces un LP lo he llegado a oir toda la tarde, de 3 a 9. Creo que éramos más libres entonces, porque nadie en mi casa se metía conmigo por hacer eso, ahora igual andaban preocupadas con la niña, esta nos ha salido rarita y le buscaban el síndrome en google y acababa tratada y todo jajaja… ahora hablarían de ello en los telediarios, como de las horas que deben estudiar y de las horas que se debe jugar, o ver la tele, ahora se habla y se trata todo. (jugamos con soñar, soñábamos mucho entonces…. niñas románticas, sí, y no se hablaba de eso)

Y no sólo contenta con las sesiones de música que oía en casa, a veces salía a un bar, que me daba mucha vergüenza, porque ya debía de tener 13 años o así, y ya había chicos de 15 que me miraban jajaja, eso me daba un corte horrible porque era super tímida, pero la música me ayudaba a superarlo, igual también los chicos, quien sabe jejeje En ese bar, había una maquina de música, ponías una peseta, o algo así, y pedías tu canción, esperabas a que llegara tu turno ya que había más pedidas, a mi me gustaba la A3… y no digo cual era porque era una romanticona de un italiano de moda, y luego decís que era un boba romántica jajaja (la máquina era algo así).

Pues sí, me iba al bar ese y ponía la canción que me gustaba, y esperando a que saliera la mía, fui conociendo a más gente que lo hacía y ahi empecé a tener mi primera pandilla con chicos, gracias a la música de un bar, como todo en la vida.

Y por cierto, que yo ponía a un italiano, y ¿cómo no hacerlo? ¿os acordáis que sesiones panaderas nos daban con los italianos de entonces?? No oíamos otra cosa, nos gustaba lo romántico, y ellos lo calaron a la primera, en un mundo qué… prisionero e…. y, yo sin ti, moriré, yo sin ti… sufriré, chicas! como no lo íbamos a pasar fatal, eso era vivirlo todo a tope y, ¿cómo no íbamos a estar histéricas con eso del amor que ni conocíamos? eran una cosas tremendas las que nos decían y eran tremendamente apasionados, aquellos morían por todas, sufrian un montón, y nosotras que nos lo creíamos, entonces., esperando por eso.  Ahora, ¿quién se fía de un italiano que dice esas cosas tan tremendas?? JAJAJA Nadie, las chicas no van de eso.

Y nosotras pensando que los íbamos a matar como moscas…. qué tontainas!!

Fin primea parte!!!