¿No os pasa, y cada vez más intenso, que los problemas diarios se hacen cada vez mas pesados, repetitivos, incordiones, ocupan demasiado espacio en la cabeza y no te queda sitio para nada más?

Si te paras a pensar en ello, ves que los problemas tanto no han crecido, que son los de antes, pero y por qué ocupan ahora más sitio?  Si los problemas no crecen, y el tarro, nuestra cabeza, sigue siendo la mismo, ¿no será que tenemos YA el Tarro lleno y, me temo, que NO es precisamente de mermelada?

¿Cómo y con qué se nos va llenando el tarro ?

Cuando un problemilla, un lío, disgusto, pequeño cabreo, decepción, lo que sea, y por leve que sea, llega a tu cabeza y se instala en tu cerebro como una losa, no se mueve, hace daño, duele, te machaca, y no se disuelve hagas lo que hagas, entonces es cuando se convierte en una piedra, igual que molestan las piedras del intestino, en el riñón, pues también tenemos piedras que se instalan en nuestro tarro, y de esto va, o quiere ir, este artículo, de ……….

Tener el tarro completamente lleno, y no precisamente de mermelada, de tener la cabeza llena de unas inoportunas bolas de piedra que te van consumiendo el espacio libre, hacen igual que las fotos en el móvil. Lo mismo, tienes que borrar alguna cada poco, que si no lo haces va super lento jejeje

¿Como actúan y como se reconocen las bolas de piedra en el tarro?

En principio, y por principio, las bolas de piedra no sirven de nada, se instalan ahí y se expresan utilizando una especie de dialogo o monólogo repetitivo contigo misma formado por una mezcla de sentimiento de culpa, de haber actuado mal,  de haber quedado callado, de no haberlo hecho, de fuiste tú y no fui yo, por qué a mi, yo que he hecho, y el mismo sentimiento, y con el mismo ímpetu, que digo, con MUCHO MÁS IMPETU de culpa de los demás, de qué han actuado fatal ellos, de qué hay que ver lo que dijeron, lo que callaron, lo que no callaron, como es posible hacerme esto a mi (que diría Alaska), como habéis cambiado (que diría asuntos implicados). Me pregunto, quizás ¿ todos hemos cambiado?. Seguro. ¿Igual estamos todos llenos de bolas de pieda? igual.Sí

Esas bolas se van formando entonces por un montón de pensamientos negativos, decisiones desacertadas, conjunto de frases mezquinas mezclándose en ambas direcciones, empiezas a hacer balance de situaciones que no llegan a ningún sitio, es decir, le das vueltas en círculo a los mismos hechos y frases sin conclusiones, repitiendo mil veces los mismos argumentos, los mismos errores, lo mismo que no dijiste, lo mismo que no te dijeron, acabas generando un movimiento circular qué, como tal, no tiene salida por ningún lado, y ¿Que pasa? Que ahí están y ahí se quedan, se van acumulando, cogiendo plaza, no salen por ningún lado y, lo peor de todo, que ocupan poco a poco todo tu Tarro.

Así que aprendemos a convivir con el tarro lleno de bolas que no sirven de nada.

Los jóvenes llaman a esto comedera de coco o rayarse, es lo mismo, sólo que en ellos es muy puntual y les dura 10 minutos, a los 50 y pico se convierte en crónico y vírico. ¡CUIDADO!

Por poner un ejemplo rápido del daño que nos van haciendo, vamos a coger un acto absurdo y rutinario, sin complicaciones y bastante cotidiano, hacer una maleta para irnos de viaje un fin de semana, de momento todo parece bueno, veremos!.

La maleta siempre ha sido sinónimo de algo bueno, ilusión, viaje, foto, playa, alegría, aventura, diversión, etc…. Ahora mismo, empiezas bien, intentas que sea igual, sacas la maleta y, en cuanto metes el primer cinturón, empieza el monólogo repetitivo del último “cometarro”, te invaden los cuerpos extraños, las  bolas de piedra dando vueltas, te pones ahí dale que te dale, y dale que te dale, que al final no sabes ni lo que has metido en la maleta, y lo peor de todo, ni te importa! Es más, he oído a alguna amiga mía decir que prefiere no viajar por no hacer la maleta…..

¿Estas comiéndote el tarro por una bola y luego le echas la culpa a la maleta???

PLEASE HELP……………………………

Me gustaría vuestras opiniones, y ayuda, porque este es un mal qué, si aún no os ha llegado, os llegará, el enemigo nunca descansa, está al acecho de la presa fácil y débil, y las mujeres, a cierta edad, lo somos. Este viene, se instala en un lugar confortable y se queda a vivir, debemos estar preparadas para no abrirle la puerta, no dejarle coger plaza, y si ya está, hay que poner todos los medios, cursos y esfuerzos, para mandarlos muy lejos.

Yo misma, de entrada, me he propuesto hacer un receta que me ha pasado una amiga, que sabe de esto mucho más que yo, esto se hace de la siguiente manera: Se coge el tarro, se llena sólo de cosas buenas: cordura, sensatez, alegría, buenos recuerdos, buenos sentimientos, retos, ilusiones, familia, buenos amigos, etc… Yyyyyyy, a todo esto, le añadimos un poquito o un muchito de licor ¡!

Agitémoslo todos los días, no bajemos la guardia, no dejemos espacio para lo que no sirve de nada, NO A LAS BOLITAS DE PIEDRA, que sólo molestan, ocupan nuestro espacio y encima ni emborrachan ni naaa  jajaja!!

FIN

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