A ver, ya sé que estaréis pensando, esta chica a todo le llama aventura. ¡Esta vez te has pasado, sinedad!. Pues no, nosotros fuimos a Cáceres, lo decimos con la cara muy alta, y nos llena de satisfacción (la reina y yo jejeje), mm y yo nos fuimos a Cáceres, sí, pero lo que vivimos allí, no ocurre todos los días, ni en todas las escapadas, y yo os lo voy a contar todo aquí.

La escapada consistía, en una de esas típicas escapadas mías que, cuando necesito tomar aire, cuando me da el agobio de otro finde igual, cojo un hotel y un tren, y me voy a cualquier lado, a donde sea, todo me gusta, todo me apetece, y todo me va bien. MM creo que se aficionó por mi, antes no lo hacia, ni comía en sitios raros, ni descubría paraísos secretos, pero ahora lo disfruta igual que yo, o lo hace muy bien jejeje.

Pues aquí empieza el completito, y animado, viaje nuestro a….. Cáceres:

Siempre había oído decir que era una ciudad muy bonita, MM la conocía, pero yo nunca había estado allí. Como trabajábamos los dos en zonas opuestas de Madrid, decidimos coger el tren cada uno en distinta estación, y así, ahorrar un poco de estres (YA YA YA) ya veréis. Yo cogía el tren en la Estación de Chamartin, y mm en la estación de Atocha. Los dos el mismo tren y dirección, of course, a Cáceres.

Los viernes salíamos a las tres, como casi todo el mundo en Madrid, pero, también hay que decirlo, esas «tres» de empresa acelerada te pone de los nervios total. Lo primero, y dependiendo del puesto, también queda feo salir a las tres a todo correr, es poco corporativo, si tu responsabilidad en el trabajo llega a un mínimo que, tienes gente que depende de ti, temas tuyos pendientes, decisiones, acuerdos, compras etc… que sólo lo puedes hacer tú, date por j….., pero mucho, seguro que ese viernes te llega un marrón a las tres menos diez y te dan convulsiones mortales ahí mismo. ¿sales? Sí, pero siempre con el corazón encogido, es así. En coche todo es más fácil, vas más tarde y listo, pero si tienes que coger un tren o avión, la mañana te la pasas con los dedos cruzados y la tila en la mesa.

Así que, con esos nervios ya desde la ofi, y con la ilusión de no fallar a la cita, yo salí corriendo, como una fugitiva, y cogí, a tiempo, mi tren desde la estación de Chamartin. Cruce la ciudad por túneles, y empecé a divisar ya a lo  lejos la estación de Atocha, donde, como habíamos planeado, me esperaba allí MM dispuesto a subir a mi vagón, todo según lo previsto. BIEN. Pero NO, Yo venga a mirar al anden, a intentar sacar mi mano por la ventana, para ver si me veía,  y allí MM no estaba por ningún lado, ya me estaba dando el acelerón total, no lo veía, el tren paraba sólo 3 minutos AYYYYSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS

¡No me lo podía creer!! ¡¿donde se metió este tío?!

Ya estaba yo en posición de bajarme y dejar el tren cuando.…… de repente, cierran las puertas, y veo entrar a un señor, sudando como si viniera de la guerra, descamisado, con aspecto de haber pasado una final de rugby y, esto es lo que ya me acaba de bloquear del todo, cargando mil maletas que no se le veía ni la cara… ¿de donde había sacado él todo eso?? 🤔🤔🤔

La verdad es que no salía de mi asombro! Cuando llegó a su sitio, es decir, al asiento de mi lado, me empezó a contar que se había encontrado con un par de matrimonios Ingleses al entrar en la estación, que no les entendía mucho, pero creía que estaban pidiendo un mozo para las maletas. A él, muy él, le dio corte decir que no había «mozos para las maletas» en la estación, eran unos señores ingleses, muy ingleses, muy señores, muy mayores, y  muy despistados también.

MM me dice, todavía alterado, como comprenderás nos les iba a dejar tirados, así que se buscó a un jovencito, que iba ligero de equipaje, y le dijo: ¡ayúdame amigo que estos no pueden llegar al anden así! . Por esta razón, llegó él con todas las maletas que llevaban estos dos matrimonios, el chico no iba a cáceres y, también hay que decirlo, estos ingleses iban a Caceres como si se fueran a quedarse a vivir allí para siempre. ¡Impresionante!, y más impresionante viniendo solos y con esa edad. Nos extrañó muchísimo todo aquello. Seguimos……..

Una vez que MM me cuenta la historia, ya felices en el tren que partía a nuestro destino, y los dos juntos, nos vamos a tomar algo al bar, había que comer. Vimos a los ingleses en una mesa de cuatro, iban ya dándole al vino con alegría, que buen humor tiene «estos» siempre, ¿eh??, son la monda, que diría mi abuela, en fin… que nos fuimos al bar, mientras el tren nos trasportaba al paraíso : Cáceres.

Y, aquí viene el comienzo de la aventura, cuando estábamos tomando algo en el bar, llega una de las señoras que había ayudado mm, se presenta ella misma muy polite, no entendíamos ni papa, y me empieza a contar a mi, que mi marido había sido muy amable que, ellos estaban muy agradecidos… y que nosotros no sabíamos ni quien eran ellos, que no sabíamos a quien habíamos ayudado… pues no,  pensaba yo, pos unos viejetes de UK, no??? y ahí es donde empieza el tema.. me dice; Mi marido es el mismísimo Lord Jenkins, no sé qué de la cámara de los lores y presidente de todo Europa entera, los laborales, y no sé que más, yo ya no sabía ni traducirselo a MM, y que sus acompañantes eran el Duque de Wellington y su esposa,  y que viajaban invitados a una finca cerca de Cáceres, y … aquí viene el temita, tenían el gusto de invitarnos a tomar algo en el hotel esa misma noche…… 

 

Yo ahí ya me quería morir……… qué sensación mas rara!  ¿Nos apetecía? ¿nos mataba? nos chafaba el plan, pero en cualquier caso teníamos que ir.

Así que, con la suerte de nuestro lado, por lo menos no compartíamos hotel, que ya me veía yo desayunando con las legañas y con toda la cámara de los lores ahí. LLegamos a nuestro Hotel, nos arreglamos, nos cambiamos la cara, y nos pusimos de Viernes, lo negro, ya sabéis jajaja y nos vamos al hotel de los afamados huéspedes  a cenar.

Nos presentamos en el lugar a las 8 en punto, la hora marcada, y ya tenían alguna ginebrilla pedida, nos piden unos gin tonics para nosotros, y ahí viene otra de las situaciones más complicadas de ese día, ETERNO. MM me había dicho que no me separará de él, que no le dejará solo con ellos, ya que no les entendía bien, el inglés de MM era más bien de uso para ligoteo y aquello se preveía como un examen de revalida. Pero…. y ahi viene la cosa, los sitios ya lo tenían dispuestos para los comensales…. nos habían colocado siguiendo el protocolo inglés, y a mm le toca en la otra punta de mí.

Los dos nos queríamos morir en ese momento, estuvimos un poco más de una hora, pero se me hizo eterno, no por nada, pero recuerdo que era como si formaras parte de una recepción real, pero real inglesa eh?? que con la leti no me veo yo ni cortada ni nada… era como solemne, no paraban de hablar, de contar sus planes, y los nuestros como, que no daban para mucho… coger el tren del turista y esas cosas jajajaja… un horror!

MM se puso a seguir el tema, y ni corto ni perezoso, me empieza a pedir vocabulario desde la otra punta…. hablaban de caballos y me pide no sé que del puro sangre, si trota y no corre yo que sé, la caída del suyo,  las vertebras….

JOD….. ya me entendéis, ¿¿¿¿no puedes hablar del tiempo??????????? ¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿quien coXX sabe todo eso en inglés????

JAJAJA ahora me da la risa, no veíamos el momento de salir de ahí… por fin hoy lo contamos…. los dos han muerto, tengo los recortes de los periódicos de cuando publicaron sus muertes. Me he guardado todo. ¿qué os puedo decir? en ese viaje… no nos faltó de nada, lo contábamos en nuestras casas, y mi suegro nos llamó 300 veces para que le contáramos más… como siempre lo hacía, no nos dejaba en paz, pero lo que nos gustaría que lo siguiera haciendo ahora…. aiiisss!

Os dejo un par de fotos que encontré libres de derecho de uso.. no había más. Nuestros amigos de Cáceres... Lord Jenkings (muy baja calidad) y el Duque de Wellington, la foto mejor que él.

 

FIN