Tóxicos, Vampiros, acosadores, todo depende de la importancia que la víctima le dé, o el daño que esta gente tóxica pueda generar en la víctima, los tres molestan, alguno duele, y muchos puede hacer daños irreparables.

Son tres formas de llamar a los “malos”, la ciencia ahora les ha puesto nombre a lo que antes era la típica persona que “amargaba” la vida, le daba por ti, te cogía manía o, lo que es lo mismo, disfrutaba haciéndote daño o viéndote mal.

No voy a hablar del acoso con maltrato (psicológico), que lo hay de todo tipo, laboral, social o familiar, por supuesto que, en estos casos todo el mundo recomienda que se busque ayuda profesional ya que  puede producir trastornos en la personalidad que pueden hacerse crónicos. Es un tema demasiado serio para tratar aquí.

Yo me quería centrar en los vampiros emocionales y personas tóxicas que tenemos todos alguno, estos que conviven a sus anchas en nuestra vida y que, por mucho que queramos, no en todos los casos,  se pueden evitar.

¿Cuantas veces después de una cena, de un café, de una comida, de una conversación con alguien, te vas a casa más incómoda y angustiada que todas las cosas? ¿cuantas veces notas que hay personas que no sólo no te gusta, que sacan una parte de ti que no te gusta?. No te gusta lo que dijo, ni lo que tu dijiste, no sacas nada bueno, sus comentarios son sutiles,  a veces notas desprecio, otras veces ataques, ya no sabes si son cosa tuya o, ya ves fantasmas, tienes ganas de contarlo a alguien a ver si ven lo mismo que tú pero, la gente, como a ellos no se lo hacen, van a pensar que el tóxico eres tú, y tú, que no eres así, lo que menos quieres en extenderlo, resumen, te lo tragas todito. No sabes si son celos, envidia, trastornos psicológicos, se le va la pinza (dicen ellos jejeje), lo que si notas es que te sientes vulnerable con ella y cuando se marcha respiras profundamente.

 

Esta situación me está cambiando el carácter, me genera cierta tristeza, intento mejorarla, pero cada vez que la veo me siento igual o peor, me siento agredida, analizada, siento que cada cosa que diga la va usar en mi contra, y puede ser cualquiera, no hay reglas, puede venir de la familia, amigos, compañeros de trabajo etc…  hay gente que te hace sentir mal simplemente con su presencia, y hay gente que les gusta que te sientas mal, van a herir, son distintos perfiles, pero los dos te van igual de mal.

Yo he leído un libro, o sea que esto está estudiado y analizado por listos con gafas que, TODOS tenemos cerca de nosotros alguna persona, cuyo comportamiento, presencia, o forma de relacionarse, nos altera y nos quita la paz. Eso es una persona tóxica para ti.

 

Luego, dentro de la variedad que ofrece el mundo tóxico, hay dos tipos más comunes que casi todos sufrimos alguno. El negativo, que intenta trasmitirte todo negativo, a lo que te pasa, a lo que haces, a lo que hacen los demás, todo lo ve negativo. Y el otro, el que nos ocupa, el vampiro emocional, el que absorbe todas las buenas emociones tuyas, es decir,  este es el tipo que, por desgracia, más abunda, y el que hace más daño, el que produce los celos o la envidia, y puede pasar, de hecho,  yo creo que pasa mucho, que el tóxico puede llegar a sufrir más que la víctima, se alimenta de su propia toxicidad.

Esta gente que absorbe o, quiere absorber, las emociones buenas de otros, suele elegir justo las que le faltan a ellos, por eso coinciden todos los expertos en decir que, es más fácil acertar hablando de un perfil de una víctima que de un agresor. Un agresor puede ser, desde un egoísta, un envidioso, a un psicópata, hay muchos tipos. La victima suelen ser, en un 99 % de los casos, una personal normal, personas comunicativas, alegres, generosas, les gusta el trabajo, buenas compañeras, le gusta sus amigos, su vida, en el fondo, son personas FELICES, que es lo que más duele, o molesta, al agresor, el vampiro emocional quiere absorber esas buenas emociones que son las que le gustaría tener.

Y estas personas vampiros, se convierten en tóxicas mas peligrosas, cuando se empeñan en extender la toxicidad en el entorno que comparte con la victima, cuando crean en su alrededor un ambiente tóxico, y, encima, se convierten ellas mismas en victimas de su propia lucha, hacen campaña para generar más daño, para refugiarse entre los demás, para que la gente no crea que es ella la tóxica, buscan cómplices, buscan apoyo, quieren más efectos negativos, quieren, sobre todas las cosas, GANAR, porque es su lucha, en la que ELLOS tienen que salir vencedores. Yo no te quiero, y es más, voy a hacer que nadie te quiera, y más aún, que me quieran a mí y no a ti, realmente es una lucha en la que ellos son acosadores y víctimas al mismo tiempo, al menos yo lo veo así, eso no puede relajar, ni hacer feliz, a nadie.

La “victima atacada” se va con su música a otro lado, y punto, se escapa, huye, y seguirá siendo feliz en otros lado, en otro entorno, porque ella es así. La agresora, nunca, porque el problema lo lleva ella consigo, no lo podrá sacar nunca.

Que las personas tóxicas no aportan nada positivo en la vida, y que es mejor salir corriendo, ya lo tenemos claro, hasta ahí llegamos, pero muchas veces tienes lazos difíciles de romper con ella, a veces la persona tóxica para ti está dentro de tu núcleo familiar, puedes tener la toxicidad en casa, tu pareja, madre, suegra, cuñado, hermano/a, no tiene porqué ser necesariamente alguien ajeno, así que, eso de evitar su presencia, no siempre te sirve, en estos casos te recomiendan que te pongas una capa impermeable muy gorda, una coraza, que ellas no consigan absorber nada bueno tuyo, cubrirte con una capa de aceite que haga que te resbale todo lo que ellos hagan o digan, que no te duela, y estar con ellos sin aportar nada tuyo.

Tengo un artículo sobre la felicidad, y otro sobre las renuncias, los dos han salido aprendiendo a reconocer a los vampiros que te van a apareciendo en la vida, en cuanto los reconoces, es mucho más fácil aprender de ellos, y como dice la doctora Rojas, en cuanto sabes lo que producen en ti, es mucho más fácil controlarlos y que no te hagan daño, en la manera de alejarte y luchar contra ellos está la clave para no ser intoxicados.

 

Receta, (Out Tóxicos)  Intrusos que te chupan todo lo bueno:

  • Que no te invadan, que no te ocupen tu tiempo, no malgastes pensamientos ni emociones con ellos.
  • Procura hablar poco cuando estés con ellos, no seas tan natural y sincero como lo eres con todos, date cuenta que eso es lo que admira de ti y lo volverá en tu contra, hay que ser muy discreto ya que estas personas pueden usar la información que des para darle la vuelta y hacerte daño. (científicamente comprobado)
  • Guarda lo bueno para le gente buena, la gente que lo merece, y la gente que te hace feliz.
  • No merece que hagas feliz a un vampiro, no te pongas a mano, y si no te quedas más que aguantar, ponte la capa de aceite, que no entre, que no te produzca ningún efecto, puede morir por tragarse su propio veneno.
  • Mima a las personas vitaminas, a las personas que producen en ti todo lo contrario, disfrutan con tus éxitos, y apoyan tus proyectos, esa gente que te anima y te de energía positiva.
  • Hay muchas maneras de ser felices, y para ellos tenemos que empezar a no estar tan pendientes de satisfacer las necesidades emocionales de otros, y menos de los tóxicos.
  • Cuando consigas que las personas tóxicas no te afecten en tu vida, conseguirás recuperar la paz que te estaban chupando. Compadécete de ellas, perdónalas, si quieres, pero no les des segundas oportunidades, suelen recaer, son crónicas.

Las personas que te quieren se alegrarán de tus éxitos y sabrán apoyarte en los momentos de dificultad, estos son fáciles de reconocer, el que no lo hace, también. Huye.

¡No malgaste tus buenas emociones con Vampiros que solo quieren absorber lo bueno de ti, y no para usarlo, sólo por el placer de quitártelo!

 

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