Despues de pensar mucho, mucho pensar, he llegado a la conclusion que las mujeres SIN EDAD, de momento, deberian jubilarse antes que los hombres y con la misma, como mínimo, o con mucha más renta que ellos.

hala!! Quieso ser ministra de igualdad, pero YAAAA!

Dear Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad;

A usted va dirigida esta carta, y sé que me entenderá porque además es mujer.

Le cuento que yo soy una chica sin edad, y como muchas de nosotras, creo que hemos hecho el imbécil intentando trabajar como un hombre y dándolo todo por la causa. ¿podíamos? Sí.  ¿pudimos? Sí, Pero dejando la vida en el intento. No hemos nacido en una época donde el reparto fuera equitativo y hemos tenido que currar el doble, o renunciar el doble, según se mire, que ellos, por no poder con todo, esto es así.

Con hijos, casa, familia, amigos ¿quién hacía una carrera de verdad? Una superdotada. Pero no superdotada en los estudios, No, superdotada en cómo manejar todo esto, porque por mucho que nos lo vendan, por mucho que digan que sí, por mucho que luchemos por la igualdad, como acción y como objetivo, como reto, lo veo muy bien, pero de boquilla, lo que hemos conseguido nosotras, LAS SIN EDAD; lo que nos ha tocado a las más afortunadas, es un hombre que, como mucho, hacía, y decía: YO TAMBIEN AYUDO EN CASA.  Eso era a lo máximo a lo que podíamos llegar.

Y en eso yo no soy una petarda “feminista” no soy de pedir algo que no merezco, de entrada, respeto merecemos todas, por supuesto, pero pido también un poco de justicia.

Entiendo, y soy partidaria del consenso familiar, me parece normal que ayuden en lo que puedan, así como frase, cuando hayan decidido conjuntamente que sea Él el que trabaje fuera, el que trabaje más, el que sacrifique horas de familia y esfuerzo en el curro, que trabajar y lidiar con tanto hp es muy duro, ¿ eh?, que también se llevan lo suyo, hay que ser justos, y que se haya decidido que sea el responsable del bienestar de su casa y su familia, que también es mucho, pero, y este es el tema que vengo a sacar aquí,  ¿y si tu mujer trabaja otras diez horas o es ella la que trabaja más que tú? Pues esto lo hemos llevado muy malamente, así os lo digo, y estoy segura de que parte de la disciplina, intendencia de la casa, educación, enfermedades de los hijos, obligaciones principalmente NO domesticas etc.… se los ha tenido que tragar ella y en horas extras y en sitios extras.

Yo no sé si ahora, en las nuevas generaciones, se estarán cambiando los roles, pero sí sé que en la nuestra, la mujer no sólo hacía más en casa, llevaba en la cabeza todo lo que hacia falta en casa, y seguía siendo la “mujer” en todos los sitios donde estuviera, encargada de “regalos”, todos, de cumpleaños, de navidad, de bodas y mil compromisos, de médicos de padres, de suegras, de todo lo que pasará a su alrededor, y fijaros que no hablo de tareas domésticas, que eso cada uno se arregló como pudo, hablo del resto de funciones que nos cae en la mayoría de las casas, y no casas, simplemente por ser mujer.

Yo he trabajado en una Empresa, donde todos los que teníamos la misma categoría teníamos el mismo sueldo y, más o menos, desempeñábamos un trabajo con el mismo nivel de responsabilidad, luego el reparto en la oficina era justo, pero, y ahí viene el quiz de la cuestión, si a alguien se le caía el café al suelo, inmediatamente, sin pensarlo, por efecto Tic, me miraban a mi señalando la moqueta, ¿Por qué? porque era la única mujer del departamento, entonces era, y en esa época más, la madre, la amiga, la de la limpieza, todo.

Iba con uno de mis compañeros a una reunión, los contrarios, siempre que hablaban de algo que supusiera una toma de decisión, le miraban automáticamente a él, siempre nos reíamos de eso, y lo apuntábamos los dos, mi compañero, y desde hace mucho “amigo”, les decía ¿por qué me miran a mí? Ella es la jefa, realmente no lo era, aunque en ese momento igual decidía yo, pero lo hacía por llamarles la atención, se ponía en mi lugar, ya le empezaba a molestar que dieran por hecho que el JEFE fuera él. Nos reíamos de esto, sé que esto sólo es un ejemplo y todas tenemos mil casos más, es uno más. Ellos mismos me reconocieron, en MUCHAS ocasiones, que habían conocido de cerca el “machismo camuflado y subyacente” compartiendo el trabajo con una mujer.

Y aun siendo los mejores compañeros del mundo y que ahora los considero mis amigos, cuando teníamos que celebrar algo, comprar un regalo de despedida, un premio, la cena de navidad, o lo que sea, ¿Quién era la que lo hacía? YO.

Un detalle, o anécdota que le cuento Sra. ministra para ya terminar:

Cuando tenía que trabajar muchas horas, salir muy tarde para terminar un trabajo, mi jefe me decía al terminar, este sábado vete a cenar a donde quieras con tu marido y me lo pasas, él lleva también toda la semana cenando sin ti. Algo así. Nos premiaba a los dos, ejem ejem, eso a mis compañeros NO les hacía mucha GRACIA, a ellos no les invitaba. JAJAJA

¿Formas de ver la vida? Así eran, y no lo critico, lo cuento para que veáis que sutilmente lo diferenciaba ¿Por qué esto a mí y no a ellos? Porque el entendía, primero, que yo renunciaba más que ellos por no ir a mi casa a hacer las funciones que me tocaban como mujer, y, segundo, que mi marido tenía que sacrificarse también por ello, ya que no me tenía a mí para compartir esas tareas. Ellos no, a mis compis no les cambiaba la vida, ellos tenían a sus mujeres en casa y no debería afectarles, ni en casa, ni en su vida familiar, que ellos llegaran tarde.

Por eso digo, que dependiendo del año en que naciste, de la carrera/trabajo que hiciste, deberíamos tener ciertas concesiones para que algunas mujeres accedan a la jubilación antes que los hombres. La mujer ha trabajado mucho más que el hombre durante estos últimos 40 años, esto es así, y se nos debería compensar con algo hasta que se aclaren bien los listos con esto del reparto de tareas y esta igualdad que tanto venden y que no acaba de llegar a las casas. Pienso en una jubilación más temprana, o una media jornada a partir de una edad, casa caso que se estudie separadamente, igual que hay empresas que pre-jubilan a ciertos empleados con cincuenta y pocos, el estado debería hacerse cargo de esta situación de descompensación histórica, si se lo piden al empresario no nos contrataría, y ya les cuesta bastante hacerlo, así que, con esta nueva medida, se podría dar más empleo a gente joven que necesita entrar en el mercado y lo tiene todo ocupado, lleno de  mujeres injustamente agotadas, y que les exigen rendir lo mismo en casa que en la oficina, y hasta los 67 años. No vale.

No estoy pidiendo tiempo para ir al gimnasio, no es eso, lo digo porque te cansas, porque tu familia te sigue necesitando, das demasiado de ti, y no sólo físicamente, te cansa cada vez más luchar con los nuevos que entran, que siguen teniendo la mentalidad de quitarte del medio porque ellos necesitan jubilarse antes que tú, comprar el chalet familiar, y a ti no te hace falta eso, se ve, de eso que se encargue el marido, lamentablemente hay todavía mucha gente que sigue pensado así.

No sé puede con todo… eso está claro, y como los listos con gafas de la medicina dicen que hay que empezar a cuidarse, pues para empezar con el nuevo plan medicinal, me gustaría que tuvieran en cuenta que estuvimos 30 años pluriempleadas, sin un minuto al día para dedicarlo a nosotras, y que merecemos un poquito de tiempo, para ocuparnos de todo, igual que antes, pero con menos prisa, sólo pido eso:

Un poquito de descanso y de paz antes de encontrarnos mal.

Y ya de antemano les doy las Gracias, al Instituto de la seguridad Social, a la Tesorería de la Seguridad Social, al director General de Presupuesto del Estado y al ministerio de Asuntos sociales e igualdad por hacernos un poquito de caso en esto, por favor.

Atentamente

Sin EDAD